学生時代にある教授が「adiósはさようならではない、adiósは長い旅に出る人を見送るときに道中の無事を祈っていう言葉であり日常はhasta luego、hasta mañanaなどと云う」と説明した。筆者は長くそう信じて疑わなかったが、ある時、スペイン映画の中で郵便配達夫が人々にadiósと言って立ち去るのを見て教授の説明に疑問を感じた。

第43回 Recibir una postal


学生時代にある教授が「adiósはさようならではない、adiósは長い旅に出る人を見送るときに道中の無事を祈っていう言葉であり日常はhasta luego、hasta mañanaなどと云う」と説明した。筆者は長くそう信じて疑わなかったが、ある時、スペイン映画の中で郵便配達夫が人々にadiósと言って立ち去るのを見て教授の説明に疑問を感じた。

Vivimos rodeados de tecnología y comunicación digital. Es muy fácil y rápido comunicarnos por e-mail. Con los teléfonos móviles inteligentes podemos realizar videoconferencias gratuítas, incluso entre diferentes países. Todas esas cosas ayudan a mantenernos conectados. Por eso el mundo parece un poco más pequeño.

Cuando queremos saludar a un amigo o a alguien de la familia podemos enviar un email o un mensaje instantáneo. Incluso podemos enviarles fotos o compartirlas en las redes sociales. Todo eso está muy bien, pero ¿¿no les hace muchísima más ilusión recibir una postal que un e-mail?

Hace muchos años, cuando era pequeña, solía escribir cartas a mi prima. En aquella época no existía internet, así que las cartas y el teléfono eran los medios de comunicación más utilizados. Ella y yo nos escribíamos largas cartas, en hojas con dibujos muy bonitos. Algunas hojas también estaban perfumadas. Cada vez que llegaba una de sus cartas mi alegría era tremenda. Entonces, cuidadosamente, abría el sobre y leía la carta. Eran los minutos más felices de la semana.

Cuando vine a vivir a Japón enviaba e-mails a mi familia y a mis amigos, aunque también me gustaba escribir cartas. Pero con tanto trabajo y tan poco tiempo libre, dejé de escribir cartas. Por eso decidí retomar la costumbre de comprar postales cuando salgo de viaje o de excursión. Entonces me siento en algún rincón tranquilo y escribo un pequeño texto en la postal. Le pongo un sello y la envío directamente desde ese lugar.

Mi familia y mis amigos me empezaron a escribir e-mails, explicándome lo felices que estaban de recibir mis postales. Algunos de ellos también empezaron a enviarme postales y ahora nos escribimos frecuentemente.

Parece una tontería, pero recibir una postal en el buzón de nuestra casa nos hace inmensamente felices. Mucho más que un email, mucho más que una foto en Facebook. Y es muy barato: la postal suele costar de 100 a 150 yenes, más o menos. El sello para correo nacional solo cuesta 52 yenes y 70 yenes para correo internacional. Por esos pocos yenes podemos regalar una enorme sonrisa a alguien… ¿se animan a enviar una postal a algún familiar o amigo este verano?

こんな記事も読まれています