第107回 Un paseo en teleférico

¿Os gusta subir a los teleféricos? A mí me encanta. Los pocos minutos que dura el trayecto me parecen un momento mágico. En Japón hay muchos teleféricos, especialmente en las montañas. Muchas veces no los uso porque quiero subir la montaña completamente, desde abajo. Pero cuando me monto en ellos no puedo dejar de sonreír todo el tiempo.

Me encanta el color y la forma de los vagones, que normalmente son muy retro. También me gusta mucho lo simple que es su sistema. Los vagones no son eléctricos, se mueven gracias a que unos motores en los puntos de parada tiran de los cables. Creo ese sistema tan mecánico es parte de su encanto.

Cuando subo a un teleférico me siento muy pequeña y pienso que el paisaje, desde allí arriba, es como el que ven los pájaros. Ver los árboles desde arriba, en lugar de desde abajo, es muy emocionante.

Pero hay un teleférico en particular que me robó el corazón hace ya muchos años. Me trae muy buenos recuerdos cada vez que subo. Es el teleférico del puerto de Barcelona. Sí, un teleférico en medio de la ciudad… Va desde la montaña de Montjuic hasta la playa de la Barceloneta, y viceversa.

El paisaje es impresionante. Te corta la respiración lo maravilloso que es “volar” sobre Barcelona, con el mar inmensamente azul y los preciosos edificios extendiéndose hasta donde alcanza la vista…

Hay muchas ciudades bonitas en el mundo, y yo he visto muy pocas todavía, pero os aseguro que Barcelona tienen algo realmente especial que te hace enamorarte de ella si la visitas. De verdad que un pedacito de vuestro corazón se quedará allí para siempre…

Y, si podéis ver el atardecer desde ese teleférico, os aseguro que ese será uno de los momentos más hermosos de vuestra vida… será un recuerdo que quedará para siempre grabado en vuestro corazón…

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